Desde la elección de Vladimir Putin a la presidencia rusa, en el 2000, el Servicio Federal de Seguridad (FSB) -que, tras la caída de la URSS, sucedió al funesto KGB- salió de la sombra. Lo que no es nada sorprendente si tenemos en cuenta que Putin hizo allí parte de su carrera e incluso fue nombrado director de esta entidad a finales de los años 90... Actualmente, hombres procedentes del FSB ocupan puestos destacados en todos los niveles de la administración rusa. ¡Y antiguos agentes ocupan incluso cargos de responsabilidad en numerosas empresas! Al mismo tiempo, el propio Servicio ha obtenido prerrogativas cada vez más amplias: desempeñó un papel central en la "operación antiterrorista" que metió en cintura la rebelión chechena; posee sus propios servicios de información; y su visión del mundo, con frecuencia paranoica, tiene un gran peso en las orientaciones del Kremlin. En esta entrevista, el mejor especialista actual del FSB analiza el funcionamiento complejo y opaco de este auténtico Estado dentro del Estado.