La derrota de Hillary Clinton en las elecciones presidenciales de noviembre de 2016 fue un terremoto para el partido Demócrata, pero también para toda la izquierda de EE.UU. Sin embargo, la sociedad civil salió pronto de su estupor. Rápidamente, surgieron numerosos movimientos espontáneos, algunos de los cuales tuvieron un éxito colosal, debido con frecuencia al odio profundo que gran parte de este campo político sentía hacia el nuevo inquilino de la casa blanca, Donald Trump. Los jóvenes, las mujeres y las minorías ocupan las primeras filas de esta protesta general contra la acción de Trump, que se ha bautizado a sí misma con el nombre de "La Resistencia". Las elecciones locales celebradas en 2017 y las primarias demócratas organizadas con miras al "midterm" de noviembre de 2018 confirman que este movimiento variopinto tiene el viento en popa. El "partido del asno" está intentando ahora sacar provecho de esta dinámica para recuperar el control de la Cámara de Representantes a finales de este año y, más adelante, desalojar a Trump del Despacho Oval en el 2020.